
Nuestra Historia
La Vitrina fue fundada por la artista Natalia Sánchez, junto a su familia —Ismael Sánchez, Ada Cruz, Rebekah Sánchez y Daimer Castro— como un esfuerzo autogestionado para activar un edificio histórico en el corazón de Arecibo y transformarlo en un centro cultural abierto al público. El proyecto surge del deseo compartido de crear un espacio donde el arte, la educación y la vida comunitaria pudieran coexistir y fortalecerse mutuamente.
Inspirada por modelos de comunidad como Plenitud PR, que ha brindado mentoría y apoyo en torno a la sustentabilidad, la agroecología y los procesos de autogestión, La Vitrina busca integrar arte, comunidad y sostenibilidad económica dentro de un mismo ecosistema creativo.
Desde su inicio, el espacio ha crecido de manera orgánica gracias al trabajo voluntario, la colaboración y la visión compartida de artistas, vecinos y aliados. Hoy, La Vitrina continúa expandiéndose como un laboratorio de arte y comunidad, en diálogo constante con el entorno urbano, social y cultural de Arecibo.














